Un documento que consideré importante es la bula. Es un documento muy antiguo del siglo XIII. Me llamó la atención porque había oído hablar de ellas, por lo que me gustó verla y poder tocarla. Trata asuntos políticos y religiosos. Contienen mandatos, como ordenanzas y constituciones, condenaciones doctrinales, concesión de beneficios, juicios de la Iglesia, decretos de indulgencias, de señoríos eclesiásticos, etcétera. Si es de extensión o de importancia menor se denomina breve (documento que también vimos, la segunda fotografía). La bula comienza con el nombre del Papa y una fórmula de humildad (Servus Servorum Dei) que significa siervo de los siervos de Dios). Lleva impreso en el anverso el nombre del Papa y su número. De la parte inferior llamada "plica", cuelga un sello de plomo. Es una doblez para que el papel pueda soportar el peso del sello del plomo, ya que en muchos casos el papel se rompía o se fracturaba, y el sello se perdía. En este se encuentran las cabezas de San Pedro y San Pablo, separadas por una cruz latina y sus nombres. Este sello da nombre al documento, a partir del siglo XIII. Anteriormente el término bula solo hacía referencia al sello. A partir del siglo XV deja de hacer referencia a cualquier documento papal para reservarse a las cartas apostólicas relativas a materia de fe o interés general, concesión de gracias y privilegios, o asuntos judiciales o administrativos expedidos.


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