El viernes día doce de diciembre acudimos a una visita del archivo de La Seo y El Pilar de Zaragoza. Bajo mi punto de vista fue una visita amena, interesante y ante todo educativa.Hasta la fecha no conocía que existiese un archivo de tal importancia en mi ciudad, pero ahora que tengo consciencia de su existencia puedo asegurar que resulta muy entretenido echar un vistazo a ambos archivos y recomendaría a cualquier persona que tuviese un poquito de tiempo libre que diese un paseo por estos dos lugares que tienen acceso libre.
En mi opinión creo que Zaragoza posee bienes de interés cultural muy diversos e importantes, sin embargo, no se les da la importancia que precisan, no creo que la gente no acuda a estos lugares porque no les interese sino porque no conocen de su existencia. Aunque no se tenga un especial conocimiento del tema me parece una experiencia muy enriquecedora a la par que bonita dado que se pueden observar documentos de siglos de antigüedad. Conocer cómo escribía la gente hace decenas de años, qué hacían o cómo decidían plasmarlo sobre el papel es algo que queda perfectamente reflejado en estos documentos al alcance de cualquier interesado.También, como antigua estudiante de un bachiller de artes, me han resultado muy interesantes los cuadros, frescos y retablos que había en dichos lugares, la mayoría con una temática religiosa. También databan de hacía décadas y me atrevería a decir que pertenecían a una época barroca/clasicista, me ha impresionado su perfecto estado de conservación, al igual que el de los documentos.
Aparte de que hasta entonces desconocía que se poseían dichas colecciones en Zaragoza he aprendido que en mi ciudad se almacenan documentos de hasta el siglo X con un gran valor.Entre algunas curiosidades he aprendido que las páginas de las que estaban hechos los documentos (de pergamino) tenían un diferente color dependiendo si el lado de la hoja pertenecía a la parte de la piel o del pelo del animal y que el color determinaba un criterio de organización del documento.
Me ha resultado curioso que en aquellas épocas existiesen documentos de copias de otros documentos para conservar la información, tal y como hacemos hoy en día pero por aquel entonces de un modo más clandestino.
También he aprendido que algunos documentos tenían un gran medallón de plomo que colgaba del mismo documento, sujeto a un hilo de los colores de la bandera de Aragón, no conocía que esa clase de elementos estuviesen unidos a los documentos.
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